Hace poco realice un viaje hacia el norte del país y se pueden ver en varios caminos el estado de algunas rutas, la falta de señalización, etc... etc. Estas son falencias que siempre hemos tenido, pero lo que más me preocupa es la falta de conciencia que existe de parte de los conductores, sobre todo aquellos que poseen vehículos que tecnologícamente están preparados para velocidades superiores a los 200 km/hs, sistema de airbag, sistema de freno ABS, etc. Creo que deberíamos regularizar de alguna manera el uso de vehículos con alta tecnología. Se podría colocar un bloqueador de velocidad para evitar que cualquier vehículo supere velocidades que no son apropiadas para las rutas que poseemos.
En Europa se utilizan autopistas para velocidades inferiores a 120 o 150 km/hs y otra para velocidades superiores a 150 o 180 km/hs.
Comenta que podemos mejorar como conductores y que deberíamos cambiar para minimizar los accidentes de transito en nuestro país.
El siguiente es un articulo viejo extraído de La Nación. Vale la pena refrescarlo para dar opinión sobre los cambios que se podrían realizar para prevenir accidentes de transito.
Tendencia preocupante: controles insuficientes a peatones y automovilistas
Se encuentra primera en el ranking mundial de naciones con mayor tasa de mortalidad en accidentes de tránsito.
En 2004 fallecieron en el país 30 personas por día por choques con vehículos en la calle Las pérdidas económicas anuales ascendieron a 4700 millones de dólares en ese año.
La Argentina está en el primer puesto de un triste ranking mundial: el que clasifica a los países con la mayor tasa de mortalidad en accidentes de tránsito, por cada 100.000 habitantes. Según un informe del Instituto de Seguridad y Educación Vial (ISEV), el año pasado se produjeron 12.260 accidentes graves, de los que resultaron 10.829 muertes. Eso, en promedio, representa 30 personas fallecidas por día.
La tasa derivada de esa cifra nos pone por delante de los Estados Unidos, de España y Francia, que tienen tasas de índices de siniestralidad vial menores, porque tienen decenas de millones de habitantes más que nuestro país.
"En los Estados Unidos hay 42.000 muertes por año, pero ellos son más de 200 millones de habitantes. La proporcionalidad hace que la tasa de muertos por accidentes sea de 15 cada 100.000 habitantes. En la Argentina, esa tasa es de 24 a 26 muertes cada 100.000 habitantes", explicó Eduardo Bertotti, titular del ISEV, sobre datos comparativos de 2003.
Para el primer cuatrimestre de 2005, la entidad ya contabilizó 3933 muertes en 4566 accidentes graves en la Argentina, en los que hubo como mínimo una persona fracturada. Los datos dan cuenta de que la mayor cantidad de siniestros graves ocurre los domingos a la madrugada, entre la 0 y las 6. Para obtener estos datos, el ISEV cruza la información de las policías provinciales y la Federal, del Ministerio de Salud y de la Superintendencia de Seguros.
Sin embargo, para la Asociación Civil Luchemos por la Vida los números son más bajos. Según sus registros, en 2004 las muertes fueron 7137; en 2003, 6672. La entidad contabiliza la cantidad de muertes sobre la base de cifras oficiales, de origen policial o municipal y también se rige según índices internacionales, pero con distintos entrecruzamientos de datos.
En tanto, para el Registro Nacional de Antecedentes de Tránsito (Renat), dependiente del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, el año pasado se registraron 3091 víctimas y, en 2003, 3690 muertes.
El organismo oficial lleva una estadística accidentológica nacional, de seguros y del parque vehicular; cuenta con la información dura de las muertes en accidentes de tránsito, suministrada por la policía de todo el país, y no hace un seguimiento de los decesos registrados días después de los accidentes.
En el informe del ISEV se nota el crecimiento de la cantidad de muertes en accidentes. En 2003, registró 9556 muertes derivadas de 9905 accidentes. En 2002, fueron 7430, en 7354 siniestros.
"En función de países que tienen una estadística creíble, lamentablemente somos los primeros", aseguró Eduardo Bertotti, titular del ISEV.
En el mundo En los Estados Unidos la tasa de mortalidad por cada 100.000 habitantes es de 15,17, en tanto que, en España es de 15,52 y, en Francia, de 12,15. Chile cuenta con 12,77, según estudios realizados en 2002-2003. En ese mismo período, la Argentina tenía 25,78; en 2004, la tasa había subido a 29,66.
En el mundo, hay por año más de 1.200.000 muertes y de 35.000.000 de heridos en accidentes de tránsito, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Conforme los datos del año pasado del ISEV, en nuestro país la mitad de los que murieron tenían hasta 30 años. Un 22%, de 31 a 45 años; un 20%, entre 45 y 60, y un 12% correspondía a personas de más de 60 años.
En la Argentina, entre 1993 y 2004 murieron 113.600 personas en accidentes de tránsito, el equivalente a la población de la ciudad de Pergamino.
Los datos de ese estudio también arrojan el impacto económico que sufre el país con los accidentes de tránsito, directa e indirectamente. "El costo inmediato directo es de 470 millones de dólares, sin contar indemnizaciones, rehabilitaciones y pérdidas de producción; en este caso, la suma asciende a 4700 millones de dólares, lo que ronda el 5% del PBI de nuestro país", enfatizó Bertotti.
En 2020, la discapacidad que dejan los accidentes viales habrá subido del noveno al tercer lugar respecto de 1990. Mientras que hace 15 años los traumatismos causados por el tránsito seguían a las infecciones respiratorias, las cardiopatías, los trastornos cerebrovasculares y el sarampión, entre otros, en 2020 estarían sólo por detrás de las cardiopatías y de la depresión grave y antes de las guerras y el sida.
"Mayor educación vial y más controles por parte del Estado", reclamó Bertotti. En el informe del ISEV también se destaca un quiebre en el período 2000-2002. "Las estadísticas sobre accidentes viales en la última década hacen notar una disminución de la mortalidad, pero el uso de automotores se retrajo más de un 30% por la crisis. [Pasada esa etapa crítica], se volvió a los niveles regulares, es decir, índices altísimos", se asegura en el estudio del ISEV.
Fuente: La Nación