El problema que tienen los países que fingen ser democráticos y republicanos, es que se delatan los propios gobernantes cuando incumplen y hacen incumplir las reglas del juego existentes, especialmente en países que dicen llamarse Republicas Democráticas y que incluso cuentan con Constituciones, esas piezas de organización fundamental básica, que en USA se respeta, pero que en general se ignora o se viola a sabiendas en cada uno de los países no confiables, como nos sucede en Argentina.
El problema pareciera que de a poco lo van descubriendo personas importantes, pero no especializadas en algo tan simple como la necesidad de que las reglas de juego se cumplan, cada vez que hay un juego. O una comunidad de intereses, sea empresa, país, club deportivo o cualquier otra agrupación de personas que quieren desarrollar proyectos colectivos mediante sistemas civilizados, y no dictatoriales o unipersonales. Hoy, en Perfil, un sociólogo politólogo Mora y Araujo, amigo o cliente del Kirchnerismo, y también un brillante economista, Shewa, en sendos artículos, me dan la impresión de que para ellos el tema marco jurídico no es demasiado relevante, o al menos, no lo ponen como EL COMIENZO de cualquier proyecto serio de convivencia humana en libertad.
Dentro de los autoritarismos, el fascismo y el comunismo son prácticamente iguales, porque culturalmente es necesario POR LA FUERZA que algunos pocos manden y la mayoria obedezca, tal como sucede en los rebaños de animales. Y posiblemente así fue al comienzo de los grupos humanos, donde el Jefe mandaba en forma arbitraria, supuestamente JUSTA, porque tenía el monopolio de la Fuerza, junto con sus sacerdotes y militares que educaban y controlaban a las mayorías atrasadas. Bueno, con los milenios, esto evoluciono en varios países para bien, y en otros, la mayoría, todavía sigue en proceso de evolución. Caso típico el nuestro, donde nuestros gobernantes NO PARECEN RESPETAR las reglas del juego, porque no lo necesitan, ya que el brazo de la ley no es suficientemente largo para forzar a un Presidente o sus incondicionales adictos, a respetar una Constitución Nacional que es tan solo un pedazo de papel.
Si alguien se presentara hoy ante la Justicia, y denunciara que en el Banco Central se esta robando dinero de la comunidad, posiblemente nadie se interesaría en actuar EN EL ACTO, para proteger la cosa publica. Mas bien, uno intuye que los funcionarios se pasarían la pelota, y meditarian sobre las consecuencias terribles o favorables que puede acarrearles la decisión que tomen, o que no tomen y se hagan los remolones y cajoneen el expediente.
Entonces, cuando NADA sucede al que tiene la autoridad Presidencial o es su protegido, se llega a esa famosa IMPUNIDAD, que era el equivalente de la palabra PODER, según se cuenta respondió el célebre Yabrán, en una entrevista sobre el significado de dicha palabra.
El criterio sensato de los autoritaristas gobernantes ha consistido en tener una Justicia Adicta. O sea, jugar el partido con el referee comprado, cosa de no perder jamás, y a lo sumo, empatar. Lo hemos visto en el futbol, al punto que en los años cincuentas la AFA contrato réferis británicos, porque los nuestros eran NO CONFIABLES para las autoridades de nuestro Futbol nacional, que para entonces eran confiables. En el caso de la Justicia Argentina, desde que se instauro el fascismo, la justicia ha sido casi siempre favorable al Poder, en los temas realmente importantes. No en vano la Corte Suprema actual tuvo que ser modificada, a instancias de distintos Presidentes, como Menem, Duhalde y Kirchner. El ultimo, se cargo con tres jueces de la ex corte menemista, y no necesito un cuarto, porque a otro lo había designado su mentor, Duhalde, de modo que de la ex corte Menemista hoy no queda casi nadie, y el Kirchnerismo puede estar tranquilo, si se trata de algo importante en serio, para la persona del Presidente o de su viuda. Y si hipotéticamente, ELLA no se presentara a ser reelecta o si se presentara y perdiera, el nuevo gobierno debería intentar hacer lugares en la Corte Suprema, para evitar ser frenado judicialmente. Por eso, los jueces federales tienen tanta importancia y están tan sospechados de oficialismo peligroso, en ciertos casos.
Nos encantaría a esta altura que ELLA no se presente a su reelección. Lo dijimos en Septiembre pasado, cuando le pedíamos a Néstor que cuidara su salud y que no se presentara tampoco el como candidato a Presidente para el 2011. De esta forma, la Corte Suprema quedaría en libertad de votar internamente conforme con convicciones jurídicas, porque NO HABRIA OBEDIENCIA DEBIDA en forma figurada, o agradecimiento a quienes los designaron en sus puestos Supremos. Y allí la Constitución podría empezar a funcionar, a menos que elijan jubilarse varios de los actuales miembros de la Corte.
Si los Jueces hacen cumplir la Constitución, deberán FRENAR al Congreso y a la Presidenta, y también al Banco Central o al Ministerio Publico, cada vez que no defienden la Constitución, como frecuentemente sucede. Ojo, en teoría, la violación puede ser por OMISION, o sea, lavándose las manos, o en forma activa, DICTANDO SENTENCIA NO CONSTITUCIONAL para favorecer al Amo Presidente.
Los miembros de la Corte se enteran de todo, en forma directa o indirecta, y pueden actuar DE OFICIO si creen que el orden Constitucional corre peligro, o por el contrario, hacerse los distraídos, porque RESPETAN DEMASIADO al Presidente de la Nación de turno. En el primer supuesto, tendríamos un país serio, o potencialmente serio. Porque la Corte puede hacer casi cualquier cosa si cree y está decidida a que la Constitución no sea violada. Un antecedente existió no tantas décadas atrás, con motivo del recurso PER SALTUM, donde la urgencia de defender algo hacia posible un by pass, que consistía en tomar el caso directamente en PROPIAS MANOS la Corte Suprema, para evitar males o achicarlos.
La sensación más clara de la importancia del marco jurídico, para un economista, la tuve cuando durante una reunión en ESEADE, hace casi una década, el economista norteamericano Kurt Schuler fue preguntado sobre ciertos aspectos vinculados con la economía argentina. Y el yanqui, con absoluta naturalidad, respondió que NO PODIA OPINAR, porque desconocía el marco jurídico y los ordenamientos legales de Argentina, y que eso habría que consultarlo con un abogado. Me impacte en aquel momento, y sigo notando que los economistas argentinos creen posible copiar ESQUEMAS ECONOMICOS IMPORTADOS, sin tener iguales marcos jurídicos reales de los que existían en países cuyas soluciones económicas quieren importarnos e implantarnos. Caso típico es la de los de la escuela Austriaca, que hablan siempre de maestros economistas, pero olvidan que esto no es Austria, y obviamente, que tampoco Austria es USA o UK, en cuanto a seriedad y antigüedad en el respeto por las instituciones, los ciudadanos, la ley y la Constitución o los precedentes de fallos judiciales elaborados en base al SENTIDO COMUN, en muchos casos, ante la ausencia de normas especificas legisladas.
Argentina estamos viendo como todo se cayó a pedazos, en muchos órdenes, a pesar de que la Presidenta actúa como si todo estuviese OK, y que los índices demuestran que ELLA ha sido la mejor gobernanta de Argentina, junto con EL, su fallecido Néstor. Por lo tanto, cuando hoy hemos oído más fuertes los rumores de que no se presenta a la reelección, nos alegramos. Que descanse, y se vaya en paz, a cualquier lado del planeta si tiene los medios económicos para hacerlo, pero que nos dé la oportunidad de elegir los argentinos a OTRO Presidente, teniendo en cuenta el cambio producido en el mundo.
Porque ahora nuestros productos VALEN, cosa que no sucedía ocho años atrás, y además, necesitamos gente confiable, ya que ni siquiera Néstor fue nombrado presidente con un sistema constitucional y legal serio, ya que DUHALDE impidió que la Constitución funcionara cuando nos impidieron elegir a los reemplazantes de los renunciados Chacho Álvarez y Fernando de la Rúa, en marzo de 2002, cuando ya el pueblo HABIAMOS SIDO CONVOCADOS A VOTAR.
No es tan urgente cambiar a la Corte, porque los Supremos no son tontos y saben mucho de Derecho. Si les toca DICTAR SENTENCIAS sin los Kirhners en el poder, se podrán convertir en jueces sabios, ya que nadie les pedirá favores ni se sentirán obligados al nuevo Presidente, porque no fueron designados por el. Y es de esa forma como se consigue una Justicia Digna, en un país que pasa por noventa años de indigno fascismo dirigista, que nos costo sangre y hasta una guerra ridícula inventada por los Militares, que para colmo de males, perdimos.
Lo ideal es dejar que las cosas fluyan, a partir de la hipótesis de que ELLA no se presente a reelección. Y si se presenta y gana, bueno, tendremos que admitir que se lo merece, y que la mayoría le cree, en cuyo caso podremos a ser un país con seriedad jurídica. Para eso, ELLA debería cumplir la Constitución, cosa que hoy no hace, y abrir las cuentas publicas a la información de la gente, entre otras cosas urgentes que vienen siendo postergadas, posiblemente para ocultarnos cosas que el fascismo hace a espaldas de la gente, porque no nos considera gente a los habitantes de Argentina, sino tan solo rebaño de ordeñe y esquila. Como todos los sistemas fascistas y comunistas, que son iguales, donde mandan muy pocos y los infelices restantes = no felices, sino tristes = deben callar y trabajar en silencio porque hasta les impiden emigrar hacia países libres Esta entrada fue publicada el 11 junio 2011 a las 4:23 PM y está archivada bajo las categorías 1. Puedes seguir las respuestas de esta entrada a través de sindicación RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta, o trackback desde tu propio sitio.
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